Palabra de vida

   Virgen del Cister

Después de estar un tiempo con sus discípulos, Jesús sube al cielo. Les deja como misión anunciar el evangelio, para lo cual les promete el Espíritu Santo, que será quien les guíe y les dará fortaleza. Ellos se retiran al cenáculo y con María, la Madre de Jesús, aguardan la venida del Espíritu Santo que se hace realidad el día de Pentecostés.

Vamos a hacer unas sencillas reflexiones siguiendo los textos litúrgicos tanto de la misa vespertina como de la misa del día.

En primer lugar tenemos que tener la certeza y la convicción de que también hoy, en este día, el Espíritu Santo desciende sobre la Iglesia reunida en oración y por tanto sobre cada uno de los que la formamos. Así nos lo atestigua el pasaje de la entrada tomada de Rm 5,5-10-11. El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado Pensemos bien, el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu. Esta realidad tiene que ser capaz de transformar toda nuestra vida . Pero este fuego de amor que se nos da no es para quedarnos a solas con él sino para comunicarlo a los demás, así vemos como en la oración colecta de la Vigilia le pedimos al Señor que renueve en nosotros el prodigio de Pentecostés para que los pueblos divididos por el odio y el pecado se congreguen por medio del Espíritu y reunidos confiesen su nombre en la diversidad de su lenguas.

Este es el deseo y el mandamiento del Señor, que el amor venza al odio; es el clamor de toda la Iglesia en este día al pedir insistentemente la venida del Espíritu.

Ven Espíritu divino manda un rayo de tu lumbre desde el cielo.
Luz santísima, penetra por las almas de tus fieles, hasta el fondo. Lava el rastro de lo inmundo, llueve tú nuestra sequía, ven y sánanos. Doma todo lo que es rígido, funde el témpano, encamina lo extraviado.
Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor.

En nuestra vida diaria propaguemos este amor que hemos recibido, de este modo será siempre para nosotros Pentecostés siendo portadores de paz, amor y amistad.